
El Espejo y la Luz
En una habitación olvidada habÃa un espejo agrietado. Quienes lo miraban solo veÃan su reflejo distorsionado y lo despreciaban diciendo: “Ya no sirve, solo muestra pedazos rotos”. El espejo lloraba en silencio, sintiéndose inútil por mostrar únicamente sus heridas.
Un dÃa, una niña se acercó y le dijo: “Aun asÃ, puedo verme en ti. Eres el único que me recuerda que sigo aquÔ. En ese momento, el espejo comprendió que, incluso quebrado, seguÃa reflejando la luz.
Un ángel le preguntó a Dios por qué no lo habÃa reparado. Dios respondió: “Muchos creen que lo que está roto no sirve, pero yo uso hasta las grietas para reflejar mi luz de una manera más profunda”.
La moraleja: Tus cicatrices y fracturas no te hacen inútil; son canales a través de los cuales puede brillar una fortaleza y una luz aún más especial.
